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Uno de los argumentos que gurús como Richard Stallman o muchos usuarios de Linux es la dependencia de la voluntad de una empresa en arreglar fallos o implementar nuevas funcionalidades en su software.
Vicente Navarro comenta en su blog en referencia al lanzamiento de Adobe Flas Player para 64 bits (por primera vez antes en Linux que en otras plataformas, por cierto):
[...] Es como cuando el driver de NVidia va mal y la actualización del driver cerrado arregla el problema. Se agradece la actualización, pero ésta no mitiga la impotencia que da depender de la voluntad que tenga una empresa para arreglar fallos o no hacerlo.
¿Y eso no ocurre en Linux?. Desgraciadamente sí aunque no tanto. Ciertas distribuciones no actualizan ciertos paquetes o no los incluyen en sus repositorios por desacuerdos en el desarrollo o las licencias, además de ser el origen de muchos forks que nacen porque no se está de acuerdo con la línea de desarrollo de los responsables. Grandes proyectos como Pidgin, Mambo e incluso Mozilla han sido modificados por la comunidad por estos motivos.
Sí, se esta a merced de las empresas que desarrollan el software privativo, pero también a merced de los desarrolladores de mucho software libre, y a veces me planteo qué es más grave. Me frustra ver cómo se forman ramas de desarrollo cuando una misma rama podría mejorar mucho el software…
El que muchos proyectos nazcan como algo personal que luego se hace más serio, provoca que muchas veces se piensen las cosas mal desde el principio y que luego sea necesario cambiar. Esto no resulta un problema si es un software que simplemente debe funcionar y son los programadores de ese proyecto los afectados, pero la cosa cambia cuando se trata de un framework que utilizan miles de programadores.
La planificación es un paso crítico en todo desarrollo, que tiene que hacerse bien para evitar problemas futuros. El definir cómo serán las clases, métodos, propiedades, funciones… pensando a la larga evitará que a cada versión se vayan cambiando. Pero esto es algo que muchos desarrolladores no parecen comprender y no le dan la debida importancia. Hay casos en los que es imposible evitarlo, pero demasiados en los que los cambios no tienen más razón de ser que una mala planificación.
Los que me leéis sabéis que promuevo el software libre, pero que también lo critico cuando es necesario. Hoy a tocado crítica porque he perdido un tiempo precioso en estudiarme la documentación (por lo menos está documentado) de los cambios realizados a un framework en el último cambio de versión, cuando poco costaba mantener una compatibilidad o haber pensado bien los métodos de las clases y sus parámetros desde un principio…
Leyendo Kriptópolis, me encuentro con que comentan los enormes problemas que provocan unos cuantos hackers, al intentar hacer inyecciones SQL en el servidor. Estoy totalmente de acuerdo con lo que se comenta, y me parece increíble la actitud defensores del software libre en los comentarios (y también en Meneame), prácticamente echándole la culpa al que escogió utilizar productos Microsoft de los problemas. Hay perlas como esta:
pues si tanto te ayuda y eliges a Microsoft por rapidez y por facilidad, ¡AGUANTATE A LAS CONSECUENCIAS!, aquí este señor se esta quejando que no es posible que unos chavales lo esten atacando una y otra vez, lo cuál no está bien, pero tampoco pretendan tener su sitio con todo al descubierto o acaso dejan la puerta de su casa abierta, para que cualquier extraño pueda entrar, si mediante su soporte no ha obtenido la solución que tampoco se queje de que alguien que va pasando “vea hacia el interior de su casa si él se empeña en no utilizar cortinas”
¿Es que el software libre no tiene fallos?. Sólo hay que recordar la tremenda chapuza de Debian que afectó (y afecta) a millones de equipos y que supone un fallo de seguridad más crítico que la mayoría de los encontrados en sistemas Microsoft.
Parece que los que se ponen a comentar este tipo de cosas nunca han sufrido en serio el ataque de hackers y spammers, no han perdido dinero por el simple hecho de que un imbécil se aburre e intenta reventar tus sistemas, ni han tenido que pasarse varias madrugadas intentando solventar los problemas que causan. Y parece que tampoco han tenido que pasarse días y días aprendiendo (que en una empresa eso es dinero) a usar todo el software libre necesario para realizar tareas que con un software propietario tienes de serie. Puede que a algunos esto les parezca divertido y estimulante y una manera de ayudar a la comunidad, pero cuando hablas de una empresa que necesita ser rentable, no te puedes permitir los lujos de andar perdiendo el tiempo con estas cosas.
Lo que más me enfada de esto es la poca tolerancia y respeto que hay. Promueven un software que te da libertad, pero quieren imponerte su uso. ¿Es eso libertad?. Se toma a Microsoft como el malo (porque no veo hablar demasiado de Oracle, por ejemplo) y punto, no se ve más allá. Es como una religión, como los Testigos de Jehová intentando meterte en la secta, sin atender a razones, sin pensar en otra cosa que no sea lo que ellos creen que es correcto.
¿Es esta la imagen que se quiere dar de la comunidad de software libre?
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